Archive for April, 2010

30
Apr

Yo también tuve un sueño

   Posted by: Francisco Martín Moreno    in Diario Excélsior

Por: Francisco Martín Moreno

Una de esas noches de luna inmóvil y viento mudo soñé que los maestros mexicanos decidían capacitarse profesionalmente porque de ellos dependía, en buena parte, el futuro de la nación. Soñé que los padres decidían arrebatarle al gobierno, un pésimo maestro según lo demuestra la realidad, la educación de todos nuestros hijos y proliferaban las escuelas privadas. Soñé que en el seno de las familias mexicanas dejaba de incubarse la corrupción: el padre ya no aplaudía al hijo por haber cometido un fraude al copiar en los exámenes y, al mismo tiempo, dejaba de sobornar a la policía de tránsito enfrente de los suyos. Nuestros niños crecían con un nuevo concepto de la ética inspirado en el respeto a la ley y a las buenas costumbres. En las escuelas mexicanas ya no se incubaba la mediocridad, sino que surgían ciudadanos convencidos de la importancia de la información académica.

Soñé que los sacerdotes católicos dejaban atrás el pernicioso celibato y se extinguían las desviaciones pederastas. Soñé que el clero publicaba sus ingresos y explicaba cómo los destinaba a la caridad. Se acababa el comercio espiritual. Soñé que ya no existía la evasión fiscal y la autoridad, por otro lado, aprendía a gastar de manera eficiente y honorable. México se desarrollaba a una velocidad meteórica. Soñé que los laboratorios ya no vendían medicamentos prohibidos por la organización mundial de la salud, que los agricultores ya no traficaban con productos estimulados con fertilizantes cancerígenos ni los avicultores y ganaderos hacían crecer a sus animales con hormonas. La buena salud era una realidad.

Soñé que los narcotraficantes dejaban de envenenar, por convicciones personales, a la juventud y a la sociedad, se extinguían los cárteles y se desplomaba el precio de la cocaína a menos de 5 pesos el kilo. Los consumidores se dirigían a centros de rehabilitación en busca de ayuda para liberarse de las adicciones. Soñé que los industriales se abstenían de descargar sustancias tóxicas en los ríos condenándolos a la extinción y acabando con toda posibilidad de vida humana y animal. Las playas mexicanas ya no resultaban contaminadas con diferentes deshechos humanos, químicos y animales. Se podía nadar sin peligro a contraer infecciones en los ojos, en los oídos y en el estomago. Soñé que las policías del país ya no estaban integradas por bandas de criminales, que los políticos escuchaban y convertían la voluntad popular en leyes, desaparecían los monopolios públicos y privados, se democratizaban los sindicatos oficiales liberándolos de sus secuestradores y se ejecutaban las tan ansiadas reformas estructurales.

Soñé que los comerciantes dejaban de vender kilos de 800 gramos y los jueces impartían justicia sin abrir el cajón para recibir los sobornos y enajenar la ley al mejor postor. Soñé que los cientos de miles de millones de dólares que, año tras año, mandaban a Asia nuestros socios en el tratado de América del Norte, se invertían en México para crear empleos dignos y bien remunerados, con lo cual se acababa el interés por emigrar al norte del Río Bravo y se apagaban millones de mechas encendidas, las de quienes estaban sepultados en la desesperación y en la miseria. Soñé que había una gran escuela de administración de empresas en donde se forjaban hombres de negocios capaces de crear millones de plazas de trabajo con imaginación, coraje y audacia. Soñé que la mayoría necesaria para aprobar leyes en el Congreso de la Unión se reducía al 35% y, como por arte de magia, desaparecía la parálisis legislativa, la parálisis económica y la parálisis social. Las leyes se aprobaban sin mayores dificultades por el partido dominante. México volvía a respirar, México se revitalizaba, México crecía. Soñé que la prensa amarillista dejaba de publicar, en sus primeras planas o en sus noticiarios más destacados, los dramáticos hechos de sangre que hablaban de un estado pre-revolucionario. Ya no escandalizábamos al mundo entero. No se trataba de vender más periódico, sino de cuidar a México. Se explotaba talentosamente el turismo. Soñé que algunos periodistas ya no se jactaban de haber entrevistado a criminales, envenenadores del pueblo, si no que daban las pistas necesarias para lograr su detención. Ya no era un orgullo profesional haber entrevistado una rata inmunda ni lo anterior era aplaudido por la opinión pública: la ética y el amor a México se imponían.

Soñé que los constructores ya no colocaban alambrón, cobrándola como varilla de acero. Soñé que a través de una reforma política se reducía el mandato presidencial a cuatro años, con la posibilidad de reelección por otros tantos más, cuando la suerte nos llegara a premiar con la presencia de un auténtico estadista dotado de una clara visión del futuro. Soñé que los historiadores mercenarios de golpe dejaban de serlo y escribían crónicas reales, cercanas a la verdad revelada en sus investigaciones, sin recibir consigna alguna, de la misma manera en que los periodistas ya no aceptaban sobres llenos de billetes para confundir a la opinión pública, a la que se deseaba engañar ocultando una realidad inconfesable.

Soñé, soñé y soñé sin darme cuenta que ya me había muerto…

23
Apr

Mexicanos primero

   Posted by: Francisco Martín Moreno    in Diario Excélsior

Por: Francisco Martín Moreno

A Claudio González Guajardo

El primer gran acierto de esta nueva y promisoria asociación civil “Mexicanos Primero”, es definitivamente el nombre: ¡Claro que Mexicanos Primero! Esta organización sostiene, con seriedad y genuino patriotismo, que el gran compromiso de nuestra generación es la educación de calidad en todos los niveles y en particular en la educación básica. Coincidimos en que el origen de la mayoría de nuestros males radica en una educación ineficiente y hueca, imposible de ser comparada con la impartida en las universidades de nuestros socios de América del Norte. “Mexicanos Primero” cree en la educación de calidad como herramienta para cambiar a México; acepta que la verdadera independencia y la libertad se trabajan en las aulas; propone fórmulas para evitar el terrible daño social causado por la deserción escolar; insiste en la evaluación de los maestros y en la transparencia para forjar a los profesores requeridos por nuestro país para encarar los tiempos modernos; cree que la escuela no es del gobierno, sino nuestra, de la nación y que el lugar de México en el mundo es el lugar de nuestros hijos en la escuela.

Es evidente que el futuro de México depende de la educación y que si ésta se encuentra secuestrada por una cáfila de bandidos, entonces el futuro de México está igualmente secuestrado y comprometido por una vulgar pandilla. ¿A esto se puede llamar visión de Estado? ¿Qué país les tocará vivir a nuestros hijos si no les proporcionamos las herramientas más elementales para no perecer sepultados en el atraso? ¿Qué entenderán por patriotismo los políticos que consienten, impulsan o todavía lucran con esta patética realidad? ¿Para qué el poder público?

“Mexicanos Primero” cree obviamente en la educación para convertirnos en un país más competitivo con índices sorprendentes de crecimiento económico; cree en la educación para acceder al Estado de derecho con el que todo soñamos; cree que el analfabetismo es el primer enemigo de toda democracia. ¿Cómo refutarlos? Es obligación de cualquier ciudadano, medianamente preocupado por su país, apoyar a esta organización que trabaja más allá que cualquier coyuntura electoral sin recibir línea ni consigna de ningún partido, plataforma o movimiento político. A “Mexicanos Primero” le preocupa justificadamente nuestros niños, la parte más delicada e importante de nuestra sociedad. A “Mexicanos Primero” le interesa la capacitación de nuestros maestros porque ellos son quienes, junto con el empuje de la familia, podrían cambiar el triste destino de México, desde que hace apenas un año, el 88% de los estudiantes que hicieron su examen de admisión para ingresar en la UNAM reprobaron la prueba con un 3.5% de promedio… Desde luego que no se trataba de ingresar a Stanford ni a Harvard ni o a Oxford…, sino, en todo caso, en la UNAM en nuestra casa de estudios.

Es claro que en las escuelas nacionales se incuba la mediocridad y el atraso, la apatía y la indolencia. ¿Acaso la existencia de 45 millones de mexicanos en la miseria no es una prueba más que palpable del fracaso del gobierno como maestro cuando supuestamente “educa” a casi un 90% de los mexicanos? La ignorancia total propicia la marginación total. La ignorancia crea a los resignados y los resignados no producen, no aportan, no crean, no se suman a la gran causa de México. A más títulos académicos mayores índices de democracia. A mayores índices de democracia mayor desarrollo económico y por lo mismo menores posibilidades de estallidos sociales. La cultura es el mejor medicamento para evitar el contagio populista.

Cientos de miles de niños continúan pidiendo limosna en las calles o tratan de ganarse la vida escupiendo fuego o haciendo malabarismos circenses o abandonan la escuela por carencias económicas, mientras los hijos de nuestros competidores asisten a las aulas o bibliotecas equipados con sofisticadas herramientas electrónicas. En la misma medida en que de 100 estudiantes que ingresen a primaria, sólo 13 se titulen en la educación superior, continuaremos sometidos a la dependencia, seguiremos siendo empleados de los extranjeros y insistiremos en exponer a nuestro país a otra detonación social que nadie quisiera volver a vivir. Para mantener dormido al México bronco, eduquemos a la nación arrebatándole al gobierno el cuasi monopolio de la educación de nuestros hijos. Adoptemos como sociedad una escuela. ¿Hay algo más noble y honorable?

Por todo lo anterior, cuando “Mexicanos Primero” convoca al SNTE a emprender un diálogo para que todos los mexicanos contribuyamos a elevar la calidad de la educación pública que requiere México, quienes queremos a este país debemos sumarnos de inmediato e incondicionalmente a esta patriótica moción. Es caro invertir en la educación pero es mucho más caro no hacerlo. Mandemos maestros a Chiapas y no soldados. Invirtamos hoy en escuelas para maestros y no mañana en cárceles. Compremos gises y no balas. Dime que maestros tienes y te diré que país tienes. Es la hora de apoyar a “Mexicanos Primero.” Evitémosle a nuestros hijos el negro porvenir que les espera.

22
Apr

Imágenes de la Historia

   Posted by: Francisco Martín Moreno    in Radio Imagen

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16
Apr

¡Justicia a Tata Lázaro! ¡Justicia…!

   Posted by: Francisco Martín Moreno    in Diario Excélsior

Por: Francisco Martín Moreno

Mucho se ha dicho, mucho se ha escrito en torno a la figura de Lázaro Cárdenas: Que si fue el gran reformador; que si fue el gran revolucionario; que si fue el gran constructor del México moderno; que si la educación socialista era la del futuro; que si democratizó los sindicatos; que si lanzó al campo mexicano a un nivel de desarrollo nunca imaginado; que si dotó al gobierno de una formidable infraestructura industrial que le daría prosperidad a la nación por muchos años; que si fue el gran protector de los campesinos; que si creó riqueza y la repartió como nunca nadie antes en la historia… Cuentos, cuentos y más cuentos, como decía León Felipe a mi me han dormido con todos los cuentos y por eso me sé todos los cuentos…

Veamos: Lázaro Cárdenas decretó la nacionalización de los Ferrocarriles Nacionales de México y entregó su administración a los obreros. A la luz de los hechos por supuesto que caben las siguientes preguntas: ¿En qué se convirtieron al día de hoy los ferrocarriles mexicanos cuando el único que todavía transporta pasajeros es el de Chihuahua-Pacífico? ¿Dónde quedó El Tapatío que unía el DF con Guadalajara o el antiquísimo que comunicaba con Veracruz, entre otros tantísimos más? ¿Y el transporte de carga barato? No viene al caso comparar nuestro sistema ferroviaro con el japonés ni con el inglés ni con el norteamericano ni con el francés o el español, porque es clara la debacle administrativa, económica y turística que propició Cárdenas con sus absurdas políticas expropiatorias. ¿Cuándo el gobierno mexicano ha sido un buen empresario? Si bien es cierto que Porfirio Díaz, el gran tirano, se anotó un gran éxito al construir más de 20 mil kilómetros de vías férreas, ¿de que sirvió este gigantesco esfuerzo de décadas si se le compara con la catastrófica realidad actual?

Cárdenas también se equivocó cuando en 1938 nacionalizó las empresas petroleras al imitar el proceso comunista de Lenin y Stalin en Rusia. Hoy en día, PEMEX, una empresa que cuenta con el monopolio del petróleo y sus derivados en un mercado de más de 100 millones de personas se encuentra quebrado de punta a punta. Que las empresas se negaban a acatar una resolución de la suprema corte, bien se les podía haber multado severamente y embargado sus bienes al imponer la potestad del Estado mexicano. En la actualidad PEMEX exporta crudo ante la existencia de una industria petroquímica igualmente quebrada, tan quebrada que tenemos que importar gas y gasolina y, lo anterior, en un país petrolero. Por si lo anterior fuera poco el sindicato petrolero, una consecuencia de la expropiación tiene hoy en día secuestrada a la nación y a su futuro. Después de haber captado cientos de miles de millones de dólares por concepto de exportación de crudo, hoy en día, escasamente tenemos para construir una sola refinería, siendo que la tesorería de PEMEX ha sido un botín de líderes sindicales y de directores, sálvese el que pueda, además de haberse convertido irresponsablemente en fuente de financiamiento del gasto corriente del sector público en lugar de ejecutar una reforma fiscal integral. ¿Es culpa de Cárdenas? Sí, por haber insistido en la validez del Estado empresario: ¡Un fracaso!

A pesar de la experiencia de Álvaro Obregón como productor de garbanzos, quien, por cierto, se negó a ejecutar un proceso irracional de expropiaciones agrícolas hasta que a los ejidatarios no se les capacitara previamente en el orden tecnológico, comercial y financiero, Cárdenas, en cambió sí insistió torpemente en expropiar millones de hectáreas y repartir miles de ejidos, con lo cual se destruyó un sistema productivo que con todos sus defectos, enormes defectos, operaba sin sustituirlo por uno más eficiente. 20 años después de la adopción de estas medidas, se disparó la migración de campesinos mexicanos a EU para huir de la miseria, ya que el campo mexicano estaba igualmente quebrado. En la actualidad hay más de 35 millones de mexicanos en nuestro vecino país del norte y claro está, no todos viven en esas latitudes sólo por las decisiones temerarias del general Cárdenas, a quien sería injusto cargarle mano…

Como Cárdenas pretendía el control total no sólo del petróleo, de los ferrocarriles, del campo y de la electricidad, por ello creó la CFE, necesitaba avanzar aún más en sus políticas totalitarias, para lo cual decidió embotellar la democracia sindical de México en todos sus órdenes. En este orden de ideas creó la CTM, para que los trabajadores privados mexicanos se aliaran a esta central y él los controlara en el puño de su mano, tal y como hizo al crear también la Federación de Trabajadores del Estado, el FSTSE, la de los burócratas y la propia Confederación Nacional Campesina en 1938. En síntesis, sentó las bases para la administración totalitaria de México, toda una tiranía camuflada, junto con una supuesta división de poderes públicos, con lo cual no sólo se afectó severamente a la democracia, sino que se destruyeron las bases del verdadero desarrollo económico y social de México en el siglo XX. ¿Qué responsabilidad tienen Cárdenas y sus sucesores, los titulares de la dictadura perfecta, en la existencia de 45 millones de mexicanos sepultados hoy en día en la miseria?

Hagámosle justicia a Cárdenas, ya es hora.

9
Apr

La maltratada realidad

   Posted by: Francisco Martín Moreno    in Diario Excélsior

Por: Francisco Martín Moreno

La devastadora crisis de credibilidad que enfrenta el Sumo Pontífice, un hombre infalible en cuestiones espirituales, ha inundado con fuerza huracanada los marmóreas habitaciones del “Santo” padre, quien en cinco años de mandato no ha podido hacer nada para contener la práctica siniestra, cada vez más arraigada, de la pedofilia entre los sacerdotes católicos a su cargo. La feroz tormenta afecta a una de las instituciones más retardatarias de la historia, la supuesta portadora de la honradez, la decencia, la virtud, la probidad y la integridad… No es nueva la existencia de curas obscenos, viciosos y pervertidos que aprovechan su poder para obtener favores sexuales de sus feligreses. ¿Cómo aceptar que las familias católicas que confiaron sus hijos a monjes “intachables”, sometidos, según las apariencias, a rigurosos códigos de ética, hayan permitido, primero, que algunos de sus sacerdotes esclavizaran sexualmente a sus vástagos, obviamente menores de edad y, luego, hayan encubierto estos delitos en vez de denunciarlos ante la policía y los tribunales. No existen las culpas absolutas… Los frailes entendieron el silencio social como una licencia para continuar con los ultrajes.

Si el mensaje bíblico autoriza el matrimonio, ¿por qué no derogar de golpe el celibato, en buena parte el origen de todos los males, e incorporar, así, a buenos candidatos al sacerdocio y retener, de la misma forma, a curas valiosos que permanecerían dentro de la iglesia si se respetara su derecho a tener una familia? “La ley del celibato no es una verdad de fe, sino una ley eclesiástica del siglo XI que debió ser abolida tras las protestas de los reformadores en el siglo XVI.”

La pedofilia en la iglesia católica podría extinguirse de acatarse los deseos de una gran mayoría del clero y del pueblo, con lo cual Benedicto pasaría a la historia como un gran innovador. El celibato es contra natura, como es contra natura la misma pedofilia, según lo deja asentado el psicoterapeuta Richard Sipe en Knowledge of sexual activity and abuse within the clerical system of the Roman Catholic Church, 2004: el estilo de vida célibe, sobre todo el que conlleva este tipo de socialización puede alimentar una inclinación pedófila. “Sin embargo, a los obispos parece importarles más la protección de sus sacerdotes que la de los niños y más concretamente, les preocupa mucho más que prevalezca el impedimento de poder contraer nupcias, como cualquier mortal, para que a través de la herencia no quede amenazado el enorme patrimonio de la iglesia.” Estamos frente a un fenómeno de evidente putrefacción moral de una de las entidades morales encargadas de defender los valores éticos de la comunidad. ¿Todo por dinero…? ¡Imposible olvidar que en el año 2006 la Iglesia católica de Estados Unidos pagó la suma de 1.300 millones de dólares, mientras que en Irlanda en 2009 el propio gobierno acordó con las órdenes religiosas la creación de un fondo de indemnización de 2.100 millones de euros! ¿El papa no debería asumir su responsabilidad en lugar de quejarse de una campaña contra su persona? ¿Cómo se atreve a pedir perdón para los violadores de niños en lugar de excomulgarlos antes de ponerlos a disposición de la ley?

El papa maltrata la realidad cuando califica como meras “habladurías” las acusaciones en contra del diabólico Maciel y vuelve a hacerlo cuando solicita el perdón a las víctimas sin abordar el tema de la reparación del daño ni acusar a los cómplices de semejantes atentados cometidos en contra de niños. El pontífice alega en defensa de los sacerdotes delincuentes el dicho bíblico: “los que estén libres de pecado, que tiren la primera piedra”, una equiparación vulgar como si existiera la menor posibilidad de exonerar a estos criminales del orden común que continúan ultrajando inocentes valiéndose de su autoridad espiritual.

Otro líder político que no sólo ignora sino que maltrata la realidad es Fidel Castro a través de su hermano Raúl, el otro mico antillano disfrazado de militar al igual que el propio Hugo Chávez. ¡Pobres cubanos, pobres venezolanos! ¿Qué tal cuando el hermano del coma-andante declara que dejará morir en huelga de hambre y sed a Guillermo Fariñas, por reclamar la libertad de 26 presos políticos enfermos, porque no se “doblegará” a las exigencias de Estados Unidos y Europa? ¿No es lo mismo que negar las ventajas evidentes del celibato?

Mientras se columpia en el interior de la jaula cubana sujeto del apéndice sacrocoxígeo este singular primate caribeño todavía emite sonidos guturales en los siguientes términos: “No cederemos jamás al chantaje de ningún país o conjunto de naciones por poderosas que sean, pase lo que pase”. Nadie va “arrodillar” a la revolución. ¿A la qué…? Los cubanos están en el hambre y en la desesperación mientras otro enajenado insiste en negar la realidad, digamos a maltratarla…

El papa maltrata la realidad cuando en lugar de derogar el celibato, lo mantiene por razones económicas, con lo cual se eternizan las depravaciones; en tanto Castro, a sabiendas que la democracia es la gran solución, insiste en el capitalismo de Estado que ya demostró su escandaloso fracaso a partir del derrumbe de la Cortina de Hierro. Los dos maltratan la realidad. Los dos mienten, se mienten, nos mienten…

8
Apr

Imágenes de la Historia

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1
Apr

Imágenes de la Historia

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